16
El hombre de su vida : II
13 de Abril y Jane se presenta en casa de Lucas sin avisar, a pesar de que sinceramente cree que no era necesario hacerlo. Él la recibe con total normalidad y ella se sienta en la cama cabizbaja y con la mirada perdida.
- Estás viendo que me voy a ir y no haces nada... - Le reprime, con voz temblorosa. Lucas no entiende nada, pues acaba de llegar y expone en la mesa su situación a la cual Lucas no da crédito.
- ... - Permanece callado, esperando que ella le explique algo más.
- Estoy harta y te lo digo porque no aguanto más con esto, no soporto ver como no haces nada para que esto funcione. Yo necesito de ti tanto como tu de mi, pero se me queda grande. Porque no eres capaz de establecer lazos con la gente de mi alrededor. Por tu puto orgullo y tu timidez. ¿Pero en serio que tu esto lo ves normal? Que son cinco años, y si de verdad te importaran harías algo para que esto no acabara así, ¿no crees? - Se lo cuenta a gritos y llorando irremediablemente.
- Sabes que para mí es muy dificil Jane... pensaba que lo entendías y hasta ahora todo iba bién. Yo te dije que cambiaría... - Lucas le contesta con palabrerías que ya había dicho antes.
- Pero es que... ¡Difícil es para mí! Y hasta hace dos años lo entendía, pero es que son cinco años compartiendo cama Lucas, vacaciones y es que esta relación es de dos. Y me pesa encima el que no vengas al cumpleaños de mi hermana, que no te vengas de fiesta con mis amigos... Es que deberías haber cedido hace mucho tiempo. Todo te ha ido bién a ti, porque yo te he dado todo lo que buscas en una mujer. Pero es que si no has cambiado ya, no lo vas ha hacer... - Jane no es capaz de controlar la furia que lleva dentro y lo expresa alzando el tono de voz.
- ¿Que piensas hacer ahora? - No le salen las palabras y apuesta por preguntarle sobre que ha decidido.
- Se acabó Lucas, yo no puedo seguir con esto... - Se le parte el alma en dos.
Jane sale por la puerta decidiendo no volver a entrar más ni en ella ni en su vida. Ha aguantado suficiente ya. Mientras intenta pasar página, sigue a su lado Ryan (incondicional amor plátonico de su adolescencia, que sigue pillada por Jane hasta los huesos) en el que se ha apoyado estos últimos meses.
13 de Abril y Jane se presenta en casa de Lucas sin avisar, a pesar de que sinceramente cree que no era necesario hacerlo. Él la recibe con total normalidad y ella se sienta en la cama cabizbaja y con la mirada perdida.
- Estás viendo que me voy a ir y no haces nada... - Le reprime, con voz temblorosa. Lucas no entiende nada, pues acaba de llegar y expone en la mesa su situación a la cual Lucas no da crédito.
- ... - Permanece callado, esperando que ella le explique algo más.
- Estoy harta y te lo digo porque no aguanto más con esto, no soporto ver como no haces nada para que esto funcione. Yo necesito de ti tanto como tu de mi, pero se me queda grande. Porque no eres capaz de establecer lazos con la gente de mi alrededor. Por tu puto orgullo y tu timidez. ¿Pero en serio que tu esto lo ves normal? Que son cinco años, y si de verdad te importaran harías algo para que esto no acabara así, ¿no crees? - Se lo cuenta a gritos y llorando irremediablemente.
- Sabes que para mí es muy dificil Jane... pensaba que lo entendías y hasta ahora todo iba bién. Yo te dije que cambiaría... - Lucas le contesta con palabrerías que ya había dicho antes.
- Pero es que... ¡Difícil es para mí! Y hasta hace dos años lo entendía, pero es que son cinco años compartiendo cama Lucas, vacaciones y es que esta relación es de dos. Y me pesa encima el que no vengas al cumpleaños de mi hermana, que no te vengas de fiesta con mis amigos... Es que deberías haber cedido hace mucho tiempo. Todo te ha ido bién a ti, porque yo te he dado todo lo que buscas en una mujer. Pero es que si no has cambiado ya, no lo vas ha hacer... - Jane no es capaz de controlar la furia que lleva dentro y lo expresa alzando el tono de voz.
- ¿Que piensas hacer ahora? - No le salen las palabras y apuesta por preguntarle sobre que ha decidido.
- Se acabó Lucas, yo no puedo seguir con esto... - Se le parte el alma en dos.
Jane sale por la puerta decidiendo no volver a entrar más ni en ella ni en su vida. Ha aguantado suficiente ya. Mientras intenta pasar página, sigue a su lado Ryan (incondicional amor plátonico de su adolescencia, que sigue pillada por Jane hasta los huesos) en el que se ha apoyado estos últimos meses.



Publicar un comentario